Proceso y prácticas de intervención

Cómo trabajamos

Evaluación inicial y prueba de abrasivo

La intervención comienza con una inspección técnica del piso para identificar desgaste, manchas incrustadas y microdesniveles. Se documenta el estado con fotografías y se seleccionan abrasivos adecuados según la dureza y porosidad del terrazo. Antes de ejecutar el trabajo en la superficie principal, se prueba el abrasivo en una zona discreta para verificar el efecto sobre el brillo y el color del material.

El registro de la prueba incluye el tipo de disco, el orden de granos utilizados y las observaciones sobre cambios en la apariencia. Esa práctica reduce sorpresas durante la intervención y permite explicar, de forma técnica, las expectativas de resultado según el estado inicial del piso.

Preparación y protección del entorno

La fase de preparación se concentra en minimizar riesgos y preservar elementos fijos. Se protegen zócalos, marcos de puertas y accesos mediante barreras físicas; se despejan áreas con mobiliario removible; y se señala el área de trabajo para evitar tránsito durante la intervención.

  • Protección de zócalos y marcos para evitar marcas por pulidora.
  • Retiro o reubicación de muebles y enseres según necesidad.
  • Señalización de accesos y control del flujo peatonal durante la obra.

Estas medidas reducen la posibilidad de daños colaterales y aseguran que los trabajos de pulido y abrillantado se realicen sin interferencias, especialmente en locales comerciales con horarios de atención restringidos.

Desbaste de terrazo

El desbaste se aplica cuando existen desniveles superficiales, marcas profundas o acumulación de capas que impiden un pulido uniforme. En este paso se rebajan las irregularidades para recuperar la planitud relativa de la superficie, utilizando discos de mayor agresividad y controlando la extracción de material para no alterar la estructura del terrazo.

La prueba previa en zona discreta determina el nivel de desbaste necesario.

En situaciones comerciales con tránsito intenso se desbasta por zonas y se programa el trabajo por tramos para mantener operativa la actividad. La intervención documentada ayuda a decidir si conviene continuar con pulido completo o intervenir solo áreas afectadas.

Pulido progresivo

El pulido progresivo consiste en trabajar la superficie con abrasivos de grano cada vez más fino hasta recuperar una textura uniforme. Este proceso elimina microrayas propias del tránsito y atenúa marcas superficiales, equilibrando brillo y tacto sin recurrir a recubrimientos superficiales.

La secuencia de granos se adapta según el resultado de la prueba inicial; en terrazos muy deteriorados puede requerirse mayor número de pasadas y un control más estricto de la aspiración de residuos para evitar empañamientos.

Secuencia adaptada a cada caso

El trabajo en bordes se realiza con pulidora manual para preservar la continuidad visual con el resto del piso. Esa diferencia de procedimiento evita escalones visuales o variaciones de brillo entre zona central y perímetros.

Abrillantado mecánico

El abrillantado mecánico obtiene brillo mediante pasadas de pulidora con discos finos, sin aplicar capas de cera. El objetivo es realzar la reflectancia natural del terrazo y facilitar la limpieza posterior, manteniendo la porosidad necesaria para tratamientos de sellado cuando sean requeridos.

En casos de locales con exposición solar o actividad constante se recomienda combinar abrillantado mecánico con mantenimiento periódico para conservar el brillo logrado durante la intervención inicial.

Sellado de terrazo

El sellado consiste en aplicar un producto diseñado para reducir la absorción de líquidos en la superficie tratada, lo que facilita la limpieza y disminuye la probabilidad de manchas profundas. La elección del sellador se hace según la porosidad del terrazo y el uso previsto del espacio.

  • Selladores penetrantes para reducir absorción sin alterar brillo.
  • Selladores superficiales en zonas de alto tránsito cuando se busca protección adicional.
  • Período de curado y recomendaciones de secado según el producto aplicado.

El sellado no sustituye la limpieza habitual; aporta una barrera complementaria que facilita el manejo de derrames y mantiene la apariencia del pulido por más tiempo.

Qué incluye el servicio y qué no se asegura

Incluye: inspección inicial y prueba de abrasivo, protección de zócalos y accesos, desbaste cuando sea necesario, pulido progresivo, abrillantado mecánico y aplicación de sellador si se acuerda. También se entrega registro fotográfico y detalle de los materiales y abrasivos empleados.

No se asegura la eliminación permanente de manchas que hayan afectado la estructura interna del terrazo ni se realizan reparaciones estructurales del soporte. Tampoco se afirma que los resultados permanecerán inalterados frente a uso indebido, exposición química agresiva o falta de mantenimiento; esos factores influyen en la durabilidad del acabado.

Solicitar evaluación

Para coordinar una inspección técnica se puede completar el formulario de contacto o comunicarse por teléfono. La evaluación permite definir alcance, equipos y plan de trabajo según el estado real del piso.

Contáctanos