Evaluación inicial y prueba de abrasivo
La intervención comienza con una inspección técnica del piso para identificar desgaste, manchas incrustadas y microdesniveles. Se documenta el estado con fotografías y se seleccionan abrasivos adecuados según la dureza y porosidad del terrazo. Antes de ejecutar el trabajo en la superficie principal, se prueba el abrasivo en una zona discreta para verificar el efecto sobre el brillo y el color del material.
El registro de la prueba incluye el tipo de disco, el orden de granos utilizados y las observaciones sobre cambios en la apariencia. Esa práctica reduce sorpresas durante la intervención y permite explicar, de forma técnica, las expectativas de resultado según el estado inicial del piso.